Amor Verdadero

Pues me apetece hablar del amor. Si, del puto amor. No del amor adolescente, ese que en el que no sabes donde tienes ni los pies, en el que cada grano de tu cara explota de pasión. Tampoco del amor pasajero, el que se maneja con la cabeza, la de abajo digo, y en el que la mayor preocupación es si tienes condones. Del amor que sentís por vosotros mismos, mejor no hablamos, que somos tuiteros y todos sabemos que tenemos carencias y en algunos casos un calcetín bajo la cama que podría hacer por sí mismo el Camino de Santiago.  Hablo de amor verdadero, DEL JODIDO AMOR VERDADERO.

Y diréis…¿Pero existe? Pues si joder, claro que existe, que os sacan de pillar cacho, cazar pokemons y ganar seguidores, y estáis más perdidos que Fito en una presentación de gominas Giorgi.  Es un amor distinto, uno en el que todo te da igual, en el que eres capaz de perderte la final de la Champions por ir a Leroy Merlin a ver unas cortinas, en el que, a pesar de “a ver estudiaó” te das cuenta que la maldita tierra gira únicamente en torno a esa persona a la que miras con cara de Fox Terrier entregado.

Pues ese amor, ese, te da y te lo quita todo. Te da dolor de cabeza, te da ganas de vomitar, te da fuerzas, para hacer el gilipollas, pero fuerzas y te da la maravillosa oportunidad de hacer el idiota todos y cada uno de los días del resto de tu vida. Eh, que todo no va a ser bueno….también te quita. Te quita la posibilidad de entrar y salir cuando quieras, de desarrollarte como persona individual, de conocer otras personas que quizás son maravillosas, de follar, de ir a esa despedida de soltero en Ucrania a la que fueron todos tus amigos y de la que volvieron muy cansados y con antecedentes, y también de….bueno ¿He dicho de follar?

Pues sí amigos, así es…¿Estoy siendo demasiado duro? No, seguro que no. Más duro es comprobar que el amor es cosa de dos. Concretamente de tu mujer y su monitor de Zumba, que vaya hijo de puta el que le puso el nombre a la actividad, que ya iba sabiendo de lo que iba….QUE SI, QUE SE LA ZUMBA. Porque tiene huevos la cosa….”Cariño, me voy a Zumba” Y si, claro que va, pero le falta una letra, le falta la R, le falta decir que se va a Zumbar a un Venezolano con más tatuajes que Alaska y con unos pectorales más duros que tu tibia, y no se puede competir con eso amigo, no.

Y en fin, que nadie se desanime, que no es tan malo como lo pintan, que al final merece la pena, pero mucha, mucha pena. Enamoraos, sentid, dejad que las mariposas del estómago manejen vuestra vida…Pero luego no vengáis llorando si los malditos lepidópteros devoran vuestro páncreas y, de paso, vuestro corazón.

Amaos los unos a los otros, y recordad, que nada de esto, o casi, está basado en hechos reales.

 

En una de sus siete vidas, quizás la última….

 

El gato con sombrero.

Sobre Abelaits On

No sé como se escribe Johnny Deep, pero sí Jhony Lobino.

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