Escenacas de cine Vol.2 – Olvídate de mí

Me gusta cuando veo como la gente hace RT o FAV al tuit fijado de mi timeline en Twitter. Me pregunto si lo hacen simplemente porque les gusta, ajenos a su origen, o sin embargo además conocen con certeza a qué película corresponde. Está claro que el diálogo fuera de contexto de por sí es poético y lleva implícito un enorme mensaje. Pero lo cierto es que puesto en contexto cobra aún más trascendencia y carga emocional, ya que corresponde a una de las mejores escenas de cine (en mi opinión). Se trata de “Olvídate de mí”, de Michel Gondry.

Michel Gondry
Aquí, ensayando mi mirada acero azul.

Michel Gondry, su director, es un tipo francés con un estilo bastante peculiar. Se caracteriza por una puesta en escena un tanto surrealista y muy visual que le convierte en un director muy particular. Quizás no sea muy conocido, no es que tenga una larga trayectoria cinematográfica (tal vez os suenen “Rebobine, por favor” con Mos Def y Jack Black o “La ciencia del sueño“, con Gael García Bernal). De hecho creo que en su filmografía no hay demasiadas películas, y cabe decir que también se ha dedicado mucho a dirigir anuncios y videos musicales. Sin embargo, una de sus películas me parece personalmente una obra excepcional, y de hecho forma parte de mi top 5 particular. Se trata de “Olvídate de mí“.

¿Y por qué es esta película tan excepcional? No sin motivo ganó el Óscar al mejor guión original en 2004, y tiene una puntuación de 8,3 en Imdb (como referencias). Aún así me gustaría poner en relieve algunas de las razones por las que a mí personalmente me parece una obra maestra, en la medida de lo posible, sin hacer ningún spoiler y jodérsela a quien no la haya visto y quiera hacerlo.

1. La faceta dramática de Jim Carrey, que para entonces ya se había dejado ver en roles parecidos en “The Majestic” y “El show de Truman“. Sin embargo, es en esta película dónde yo mi quité el sombrero. Estaba cansado del Jim Carrey de las muecas y los ruiditos, y es en esta película dónde le vi por primera vez haciendo de una persona real. Con sus sentimientos, su manera de entender la vida, sin comentarios artificiosos o chascarrillos. Crudo y emocional. Realmente para mí supuso un reencuentro con este actor, al que tenía aborrecido y encasillado. Hay que decir también que Kate Winslet no se queda corta (de hecho fue nominada al Óscar a la mejor actriz en papel principal), pero me impactó mucho más la revelación de Jim Carrey, que me pareció realizar un ejercicio interpretativo mucho mayor al no ser su género habitual.

2. La manera tan magistral de Gondry de plasmar algo tan abstracto como es la memoria de una persona, y llevarla al plano concreto, haciendo de ello un lugar sin leyes físicas, sin tiempo lineal, dónde, a medida que un recuerdo se desvanece, esto se traduce en luces que se apagan, texturas que se esfuman… El tipo (Gondry), convierte esa memoria en escenarios visuales que consiguen transmitir cada ápice de lo que ocurre en la cabeza del protagonista y hacer que te sumerjas en la película a tal nivel que sientes que formas parte de la historia. Me parece un titánico trabajo de escenografía llevado a cabo a la perfección, fundiendo las interpretaciones, el trabajo de montaje y la fotografia de una manera excepcional, sin duda.

3. La magia de redescubrir la película cada vez que la ves. ¿Sabéis esas (pocas) películas que te descubren un nuevo detalle cada vez que las ves? Pues esta es una de ellas. Tiene esa magia que muy pocas obras tienen y que hacen que cada visionado tenga ese punto fresco de apreciar pequeños detalles que habías pasado por alto las otras veces. Y eso es una característica que a mi parecer convierte una película corriente en una obra destacable y singular.

4. Su línea argumental. No sin motivo se llevó el Óscar al mejor guión original, como dije antes, ya que esta película no se puede comparar con ninguna otra del género. No es un drama romántico cualquiera, tiene una historia fresca a la par que fantástica. No es pastelosa, es original y se puede ver sin necesidad de tener la insulina a mano. Además, esta película carga varios mensajes morales acerca de disfrutar el momento, dar segundas oportunidades, y algunos más que descubriréis si la veis.

Y ya no me enrollo más, os dejo con la escena en cuestión que da pie al tuit de antes:

Casualmente he encontrado por ahí unos enlaces dónde parece que está alojada en Full HD (no sé cuánto durarán). Eso sí, para verla mejor tener predisposición a sumergirse en algo nuevo y dejarse llevar. Espero que os guste y me encantará debatir y comentar otros aspectos más concretos de la película que he obviado para no hacer spoiler. Cualquier crítica es bienvenida.

Saludos!

 

“Benditos sean los olvidadizos pues superan incluso sus propios errores”.

– Friedrich Nietzsche

 

yutú Escuchando: Beck - Everybody's got to learn sometimes

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