La noche misteriosa

Autor/a: @HeavyCoz

 

Astaroth espera con ansiedad la noche de Halloween, él sabe bien que es una noche misteriosa, es de esos días obscuros y más temidos, por las cosas paranormales que suceden en esos días. Es el día en que las puertas del más allá, las aberturas del averno se abren y entran en contacto los muertos con los vivos, se abre una dimensión el cual no es visible para los ojos del ser humano y sólo algunas personas tienen la capacidad de ver esa puerta dimensional, que conecta el mundo de los vivos con los muertos.
Pero al cruzar esa línea ya no podrás salir de ese espacio vacío y esa es la razón del porque todos tienen miedo en estas fechas, en la noche misteriosa de Halloween y el día de los muertos, el miedo de toparse con un fantasma o que les suceda algo extraño.
Astaroth es un joven que vive aislado de la ciudad, su único compañero es un perro callejero. El planea realizar un concierto el 31 de octubre, pero no tiene muchos amigos, no encuentra la forma de como socializarse con otros jóvenes, no dejaba de pensar como haría para contactarse con otros valedores, que quieran reventarse ese día. Aislado en lo más obscuro de su habitación, escuchando una poderosa banda de metal, con las guitarras distorsionadas y voces guturales en su tocador de disco. La música sonaba al fondo, todo lo que daba, Astaroth no dejaba de pensar como armaría ese toqué y en ese instante la música se cortó varios segundos, voltio a ver pero el LP seguía girando, luego volvió el sonido de la música que estaba escuchando.
Astaroth no dejaba de cantar siguiendo el compás de la música, con los pies dándole palmadas al piso, pero al fondo de la música se escuchaba otros instrumentos extras, se escuchaba un órgano que generaba una melodía melancólica, luego el LP transmitió otro sonido misterioso y desgarrador lamento de alguien, en eso Astaroth se levantó fijo su mirada en su LP.
¡Qué raro he escuchado miles de veces este viejo LP! ¿de donde habrán salido esos sonidos obscuros?, ¿será un mensaje subliminal de la banda?, no lo creo dijo. Sin darle miedo alguno y tomándolo en broma dijo: seres de obscuridad no se oculten en la obscuridad, ¡satán sal de este viejo LP!, ¡satán sal de tu escondite! Ya era de madrugada Astaroth se fue a dormir sin recibir una respuesta del más allá, unos minutos después se escuchó trece campanadas en las calles, pero lo más misterioso y escalofriante de la noche es que: en ese pueblo no existen campanas u objetos que provoquen o generen ese sonido, pero en cada campanada se escuchaba un órgano con un sonido sombrío y el aullido de los perros callejeros generaba más misterio.
En la mañana siguiente se levantó con un dolor fuerte en la espalda y en su mano izquierda había una frase que decía: “Esto no es un juego” Astaroth dijo: que fuerte, alguien me hizo un pequeño obsequio, le dio una risa que casi le despellejaba su rostro por la carcajada que lanzó, ya que a él no le importaba nada, no le dio importancia hacia esa señal del más allá. Satanás le había enviado un mensaje por haberlo provocado e invocado la noche anterior y espera el momento en que lo haga otra vez para hacer algún pacto. Astaroth olvidó todo lo sucedido en la noche anterior, tuvo una idea brillante para poder dar a conocer el evento que él está organizando, decidió publicar el concierto en la redes sociales.
Transcurrieron los días, llegó el momento y la fecha del concierto que él ha organizado para esa noche especial, el concierto de la noche misteriosa de Halloween. Llegaron los músicos, cuando el sol se ocultaba dándole paso a la noche tenebrosa. Siendo ya a las diez de la noche, nadie había llegado en su concierto nocturno, los músicos se estaban desesperando y sin pensarlo más decidieron marcharse de ahí, ya que sin el público no hay show. Astaroth se envolvió en una tristeza profunda al ver que nadie había llegado al concierto que él había organizado. Qué triste destino decía con los ojos cristalinos, que cruel es la vida, la noche es taciturna cuando las lágrimas del cielo caen al suelo.
Astaroth se sentó en su sillón, prendió un cigarro fumándolo lentamente, contemplando el humo que se desvanecía en la nada. En las afueras se escuchaba el viento y los ruidos extraños se hacían llegar, las gotas de las lluvias dejándose caer al suelo provocando un sonido extraño, unas sombras negras aparecían en la pared y desaparecían enfrente de él, Astaroth casi invadido por el miedo fumó otro cigarro para relajarse.
Las Campanas se volvieron a escuchar, pero esta vez eran campanillas que ocasionaban un sonido extraño, acompañado de violines que generaban tristeza profunda. Salió a ver en las calles, para ver quien estaba tocando esa pieza musical, esa melodía que transmitía odio, dolor y tristeza, quien es el músico que estaba tocando en la noche misteriosa, quería saber quién es el que tenía en su alma, tanto dolor y tanta tristeza, ya que en cada nota se escuchaba el dolor profundo. Pero esta vez el miedo se estaba acumulando en su ser, al ver que nadie estaba tocando en la noche silenciosa, pero el sonido seguía ahí, surgiendo de la nada y no dejaba de sonar aquella pieza melancólica que representaba tanto dolor.
Vio una luz del lado izquierdo de la calle, fijó su mirada en ella, eran un montón de personas con sotanas negras formando dos hileras, no se veía el rostro a ninguno de ellos, llevando en sus hombros un ataúd, el resto peregrinando con candelas y faroles, liderado por alguien que no llevaba túnica ni mascara pero llevaba una cruz. Él pensaba que eran unos valedores que vinieron a una fiesta de Halloween y dijo: que susto me dieron, sí que saben cómo asustar a las personas.
Él no se ha dado cuenta que son almas en pena, excepto el mortal que portaba la luz y la cruz, él está vivo los demás son almas del más allá que deambulaban en las calles. El sonido perturbador de la campanilla y los violines anunciaban la salida de los muertos. El sarcófago que llevaban en sus hombros contenía un cuerpo adentro. El que llevaba la cruz se acercó a él, un escalofriante sudor le invadió su cuerpo al ver que eran ánimas, era una procesión de muertos, eran almas que vagaban en la noche, el líder le entregó la cruz y una vela. En ese instante se escuchó el galopeo de un caballo, el que portaba la cruz se subió a ella, se fue cabalgando hacia el horizonte, desapareciendo entre la densa niebla de la madrugada.
Astaroth sin poder reaccionar, fue poseído tendrá que caminar con las almas errantes, a liderar los espíritus sin paz, entre campanas y violines se escuchaba el canto de las almas decir: Somos almas perdidas caminando en la obscuridad, la luz nos guiará hacia la eternidad. Él se convirtió en un portador de luz, en uno más de la procesión nocturna, la procesión de los muertos errantes. Para salvarse tendrá que encontrar a una persona que este vagando en la madruga y entregarle la cruz, si no logra encontrar a alguien antes que salga el sol naciente, será condenado a vagar perpetuamente con las almas errantes.
Astaroth no encontró a ningún mortal. El jinete volvió pero esta vez con sotana negra, guio a él y la procesión de los muertos hacia las puertas del infierno, condenados a vivir eternamente en la obscuridad.

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