Tengo una carta para ti

Lo primero que nos enseñaron en la Escuela de Asesinos fue que debíamos incorporar un toque característico en los trabajos que realizáramos, algo que sirviera para que todos los que lo vieran supieran quién lo había hecho, como una especie de sello personal. (más…)

Los putos años 80

Cuando se despertó, la década de los 80 todavía estaba allí. Álex tenía un fuerte dolor de cabeza y no pudo evitar preguntarse si se trataría de algún efecto secundario de La Movida Madrileña (no tenía muy claro en qué había consistido La Movida con exactitud, pero estaba seguro de que tenía algo que ver con fiesta y excesos). (más…)

Frágil

Cada vez que me habla, no puedo evitar acordarme del principio de la canción The Fragile de Nine Inch Nails: “Ella brilla en un mundo lleno de fealdad”. El solo hecho de pensarlo es una idiotez, y ponerlo por escrito sólo hace que suene todavía más estúpido, pero es capaz de conseguir que mi gris existencia de mierda se llene de color. (más…)

Miedo a volar

-¿A que nunca has visto ninguna azafata de vuelo mayor de cincuenta años? ¿Nunca te has preguntado por qué?

Michael Campbell había empezado a sudar desde que se subió al avión. Tenía miedo a volar desde la primera vez que se montó en uno siendo niño. Estaba allí porque no le quedaba más remedio. (más…)

Rizos rojos.

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El hombre gris salió del almacén y cerró con suavidad la puerta a su espalda. Tenía el pelo oscuro entreverado de canas y la tez cenicienta rematada por dos espesas cejas que sobresalían por encima de unas gafas con montura de plata desvaída. Vestía un traje color marengo con chaleco y corbata en el mismo tono, camisa que había perdido la blancura a base de lavados y unos zapatos negros cubiertos de polvo. (más…)

Nothing else matters.

Llegó corriendo al baño, justo en el momento en que el vómito acudía a su boca y salía disparado hacia el inodoro. Doblada sobre sí misma, siguió expulsando todo el contenido de su estómago hasta que la bilis le quemó la garganta, mientras las lágrimas, no sabia si del dolor o del puro esfuerzo, le empapaban las mejillas y resbalaban hasta su pecho desnudo.

Lo había hecho, había engañado a su marido; ya era, oficialmente, una zorra. (más…)

Mediocre

Alguien me dijo una vez que aburrirse enseguida de las cosas es síntoma de inteligencia. Yo creo que más bien es síntoma de que todo es una puta mierda. Fijaos en mí, por ejemplo: desde que tuve uso de razón jamás quise destacar en nada, ni ser el mejor, ni ser el primero. (más…)