Ella

Inés había heredado los ojos verdes de su padre y la proverbial falta de moralidad de su madre, mezcla esta que, desde niña, le venía granjeando antipatía y admiración a partes iguales. Siempre supo que su sonrisa le abriría puertas normalmente cerradas a cal y canto para otros y no dudaba en utilizarla para conseguir […]