Rizos rojos.

. El hombre gris salió del almacén y cerró con suavidad la puerta a su espalda. Tenía el pelo oscuro entreverado de canas y la tez cenicienta rematada por dos espesas cejas que sobresalían por encima de unas gafas con montura de plata desvaída. Vestía un traje color marengo con chaleco y corbata en el […]